Una cosa es lo que decimos y otra lo que queremos decir. El ejemplo que se suele poner es el del iceberg. La parte de éste que está sumergida supone lo que queremos decir mientras que la parte que sale a la superficie es lo que realmente decimos. Así se producen las ambigüedades del lenguaje verbal que nos llevan a entender una cosa por otra.
Derecho a copia de la demanda.
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Los trabajadores que alguna vez contratéis a un abogado para demandar a la
empresa, quizá paséis por la ilustrativa experiencia de que se niegue a
daros co...
Hace 1 día






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