Una cosa es lo que decimos y otra lo que queremos decir. El ejemplo que se suele poner es el del iceberg. La parte de éste que está sumergida supone lo que queremos decir mientras que la parte que sale a la superficie es lo que realmente decimos. Así se producen las ambigüedades del lenguaje verbal que nos llevan a entender una cosa por otra.
Las vacaciones al acabar la relación se pagan y cotizan aparte.
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Caso típico: el día 15 de un mes, Manolo el del bar preavisa a Toñi la
camarera la finalización de su contrato temporal o su despido objetivo para
el día 3...
Hace 1 día






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